lunes, 11 de mayo de 2009

Fecha 13 por victor hugo

Como Vélez sabe que tiene muy poco, que su presencia en lo más alto de la tabla es un milagro o una prueba irrefutable de la pobreza general,o ambas cosas al mismo tiempo, Vélez sufre y se desangra hasta empatar, porque no se ha quedado sin corazón.
Muy por debajo de otros Vélez de los 90, apenas por encima de los muy modestos de este siglo, el equipo de Gareca da batalla por concentración y esfuerzo, y con esos únicos, pero no despreciables atributos, estará una semana más en lo más alto.
Contra Racing, Vélez no había ni pateado al arco cuando perdía dos a cero –al juez Brazenas le pareció demasiado cobrar un claro penal de Cubero– y aparecía superado claramente por el equipo de Caruso Lombardi.
Es decir, Vélez estaba muy por debajo de ese adversario cuyo único mérito es haber salido de la sala de terapia intensiva, y estando a punto de ser goleado, peleó de tal forma que se alzó con una igualdad no muy útil en la tabla, pero sí gravitante en lo anímico, cuestión de la que depende más que de su fútbol.
Boca en cambio es un despilfarro. Como cree que tiene un poco más que el resto, se deja empatar un partido como el de ayer ante San Lorenzo. Y de ser el equipo que debiera ganar el campeonato al trote, queda amenazado por el último casillero de la tabla, tal como le sucedió a River en el campeonato anterior. Ganando uno a cero y con un hombre más durante 43 minutos, Boca se refugió en la burocracia de sostener el resultado sin despeinarse y condenó el sacrificio de poner a los titulares al magro resultado de un punto irrelevante. Salvo Battaglia y Vargas, que juegan siempre la final del campeonato del mundo, los Xeneizes muestran un desinterés llamativo para luchar los partidos. Y como no es el Santos de Pelé, lo paga.
Puso lo mejor porque le duele la amenaza de quedar último, pero quiso jugarla de campeón y se quedó sin nada.
Por el lado del “Ciclón”, posiblemente el “Cholo” Simeone crea que ha logrado recuperar al equipo. Sin embargo hay que decir que ni siquiera es un equipo con la firma del “Cholo”, si es que no nos habíamos confundido al pensar que su sello es la presión y el protagonismo. Si con nada para perder el estilo es jugar en su cancha, mirando como el rival maneja la pelota, estamos fritos.
River sigue sin levantar su nivel y ahora solo empató con Lanús. Algunos simpatizantes desplegaron banderas con duras críticas a los jugadores debido al mal desempeño del equipo en los últimos partidos, todo rodeado de un clima muy politizado, ya que a fin de año se llevarán a cabo las elecciones en el club. Tan duros estuvieron que al termino del partido entonaron el ya clásico “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, para seguir con el “Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura de Aguilar (José María, presidente de la institución)”. Enseguida, encadenaron ese cántico con otro que decía “A los jugadores los vamos a mandar al hospital”, lo que fue repudiado por el resto de la parcialidad “millonaria” marcando un claro enfrentamiento interno.
De los cuatro equipos que vio este relator lo mejor fue Racing.
La Academia, al menos, ha hecho una buena lectura de su realidad, y es en base al sentido común y al espíritu solidario que ha conseguido su recuperación. Es que un cierto orden, un poco de ubicación con respecto a lo que se tiene, amor propio y concentración, son argumentos suficientes para pelear con un cierto decoro un torneo tan pobre.

Victor Hugo Morales.

1 comentario:

  1. vamos racing.. como se cagaron los putitos de velez!!!! si no fuera por brazenas...

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